Dos días en la Ciudad Eterna

Dos días en la Ciudad Eterna

Voy a hablaros de Roma, esta Ciudad Eterna, la capital de una vez poderoso imperio, que, hace 2000 años, tenía una población de más de 2 millones de habitantes. Voy a hablaros de la capital de Italia, de esta ciudad grande situada en las orillas del río Tíber. Roma es como un chico italiano en una Vespa, impecablemente vestido, relajado, salvaje… Hay tantas razones para visitarla y, aunque ya había estado en esta ciudad y mi marido también, hemos decidido ir y enamorarnos otra vez de ella.

Foto: Jovana Kostić

Resultó que nos saldría lo mismo ir a Roma desde Santorini y pasar allí una noche y luego volver a Barcelona, que directamente volver a Barcelona desde Santorini. ¿Cómo resistir a un viaje gratis? Sabíamos que el vuelo nocturno y las excursiones por la ciudad nos iban a dejar completamente agotados, pero nos daba igual porque luego íbamos a descansar cuando lleguemos a Barcelona. La gran pregunta era: Qué visitar durante estos dos día y que dejar para la próxima vez ya que la ciudad está llena de monumentos, museos y restos del imperio Romano.
Si nunca habéis estado en Roma y la vais a visitar en dos días, mi sugerencia es-dejad la visita a los museos para la próxima vez y concentrados en otros monumentos y restos de la Roma antigua, que podéis ver por toda la ciudad.
Lo primero que visitamos fue la Fuente di Trevi, una fuente que data de 1762 y es la mayor fuente barroca en a ciudad y una de las más famosas del mundo. Cuando la visitéis, entenderéis porque. Las esculturas de piedra blanca brillarán delante vuestro y junto con el agua y monedas que brillan desde su fondo crean magia. Se dice que si tiráis una moneda a la fuente con la mano derecha sobre el hombro izquierdo, volveréis a Roma algún día. Cada día a la fuente se tira alrededor de 3000€ y este dinero se utiliza para comprar comida para los pobres. Si vais a visitar la fuente, lo mejor es hacerlo muy temprano por la mañana cuando aún no hay tanta gente y para vivir de verdad su magia.

Foto: Jovana Kostić

Después de la Fontana de Trevi, nos dirigimos al Panteón, que no está muy lejos. Panteón es un templo del siglo II y uno de los monumentos mejor conservados de la Antigua Roma, gracias al hecho de que siempre ha estado en uso durante toda su historia. Es una sensación increíble cuando se observa el templo de casi 2000 años de antigüedad desde su interior.
Enfrente del Panteón está la Plaza de la Rotonda, una típica plaza italiana con una fuente en el centro y rodeada de bonitos restaurantes. A pocos metros del Panteón hemos descubierto un café que se llama La Tazza d’Oro, donde podéis disfrutar de un desayuno italiano que es un croissant de chocolate y un café por sólo 2 euros. Muy cerca del Panteón está la Plaza Navona, construida en el sitio del antiguo estadio de Domiciano del siglo 1. La Fuente de los Cuatro Ríos se encuentra en el centro de la plaza y está rodeado por dos fuentes más pequeñas: La Fuente del Moro y La Fuente de Neptuno.

Foto: Jovana Kostić

Foto: Jovana Kostić

Trastevere fue nuestra próxima visita. Es una parte de la ciudad al otro lado del río Tíber, muy colorida y lleno de calles estrechas, tranquila y lejos de todo el ruido y jaleo de la ciudad y de turistas. Santa Cecilia, es una iglesia situada en Trastevere, no tan conocida entre turistas. La iglesia debe su nombre a Santa Cecilia, la protectora de los primeros cristianos  que fue matada por los legionarios romanos y su tumba se encuentra en esta misma iglesia.
Después de visitar la iglesia,  cruzamos el Tíber  otra vez para ir al centro de la ciudad, donde decidimos visitar los restos del Foro Romano. A pesar de que conocíamos la historia de Roma, nos sorprendió mucho la grandeza del Foro y sus restos.
El Foro había sido el centro de la vida pública en Roma durante siglos; era el lugar para discursos públicos, pruebas, luchas de gladiadores y allí, entre el Capitolio y el Palatino, aún se pueden encontrar los restos del corazón del imperio que una vez gobernó el mundo. Los restos de templos, columnas, y palacios, hablan del poder de un antiguo imperio, y cuando se ve la maqueta de la reconstrucción de este sitio, la impresión es incomparablemente más fuerte. Para visitar el Foro, necesitaréis por lo menos dos horas y con el billete que cuesta 12 euros, también tenéis la entrada para Coliseo.

Foto: Jovana Kostić

Foto: Jovana Kostić

No hace falta introducir El Coliseo, el símbolo de Roma, ese estadio que hoy en día aún nos impresiona con su tamaño y su exquisita arquitectura. Es sorprendente que un edificio del siglo 1 persistió hasta el siglo 21 a pesar de todos los terremotos e incendios que ha vivido. El Coliseo está tan perfectamente diseñado para alojar entre 50.000 y 80.000 personas, y para permitir a las personas a salir del estadio después del espectáculo en sólo 15 minutos.
Al lado del Coliseo está la Plaza Venecia (Piazza Venezia) dominada por Il Vittoriano, un monumento dedicado a Víctor Manuel II, el primer rey de Italia. El monumento fue construido por Mussolini, justo detrás del antiguo foro romano, en la ladera del Capitolio. El monumento de piedra blanca domina la ciudad, y la plaza es completamente diferente de otras plazas debido al caótico tráfico, al ruido de coches y miles de turistas. Plaza Venecia se encuentra al final de la calle del Corso, con la cual está conectada con la Piazza del Popolo y entre estas dos plazas están situadas la mencionada fuente de Trevi, el Panteón, Piazza Navona y la Plaza de España.

Foto: Jovana Kostić

Foto: Jovana Kostić

La escalinata de la Plaza de España se construyó en el siglo 18 para conectar la plaza de España y la empajada Española con la iglesia Trinità dei Monti y un total de 135 peldaños fue construido. Una de las más famosas películas grabadas en la Plaza de España es Vacaciones en Roma con Audrey Hepburn. Por desgracia, la escalinata está cerrada ahora, debido a la restauración que comenzó en mayo de 2016, y hasta el momento no se sabe cuándo se va a terminar.
Plaza de España y sus alrededores están llenos de tiendas de moda, así que si queréis ir de compras y experimentar el glamour italiano, podéis hacerlo aquí.
La mencionada Piazza del Popolo (Plaza del Pueblo) está en el otro extremo de la calle del Corso y una vez fue el comienzo de la Via Flaminia, la carretera que va hacia Rimini. Esta plaza fue el primer lugar que los visitantes veían al llegar a Roma.

Foto: Jovana Kostić

Foto: Jovana Kostić

No podéis iros de Roma sin visitar el Vaticano. Esto precisamente fue nuestra última visita durante los dos días que pasamos en Roma. Por desgracia, llegamos a las 19h cuando la Basílica de San Pedro ya estaba cerrada, así que no pudimos entrar, muchas personas que estaban allí, los creyentes que vinieron para rezar, la imagen de todo ello nos ha impactado mucho.
La basílica fue construida en el sitio de una antigua basílica construida por Constantino el Grande y muchos artistas italianos como Bramante, Bernini y Michelangelo, participaron en su construcción a partir de 1506 a 1626. Esta hermosa basílica fue construida en el siglo 16 en honor de San Pedro, sobre el lugar considerado como su tumba. Dejamos la visita a la basílica desde el interior para nuestra próxima visita.
Después de dos días en Roma, quedamos impresionados y cautivados por su belleza. Hay tantas cosas que permanecen sin descubrir, muchos museos y monumentos que tenemos que visitar y por eso que hay que volver a Roma. ¿Cuando? Aún no sabemos. Pero tiramos una moneda a la Fontana de Trevi y nos eso significa que deberíamos volver a Roma algún día…

Foto: Jovana Kostić

Foto: Jovana Kostić

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