Estos últimos días, no importa cuántas veces he explicado a la gente que mi Navidad no es el 25 de diciembre, sino en enero, todos me desearon una Feliz Navidad el día 25 de diciembre. Así que, al final decidí responder solo: «¡Gracias!» a su «Feliz Navidad», sin explicar más. Después de vivir durante varios años en el extranjero, creo que todos, más o menos, nos acostumbramos a las fiestas del país en el que vivimos y empezamos a celebrarlas, junto con las nuestras. Así que, estos últimos años preparo comida festiva para ambas Navidades y no me sentiría bien si…